Escleroterapia ecoguiada

Ecleroterapia ecoguiada

El tratamiento con espuma esclerosante guiado con ultrasonido es un tratamiento muy común hoy en día y uno de los mas realizados. 

ESCLEROTERAPIA CON ESPUMA GUIADA POR ULTRASONIDO

Las ventajas de la escleroterapia con espuma guiada por ultrasonido (UFGS - ultrosound guided foam sclerotherapy, por sus siglas en inglés), respecto a otras técnicas de esclerosis líquida son evidentes, y a modo de ejemplo, se necesita mucha menos cantidad del agente esclerosante para producir el efecto deseado, con lo que disminuyen de forma considerable los posibles fenómenos de toxicidad, alergias y efectos adversos.


Además, el fármaco en forma de espuma, aumenta la superficie de contacto con la pared interior de la várice, así como el tiempo de acción , por lo que se potencia muchísimo su acción química. Habitualmente se utiliza para varices de mediano o gran calibre, e incluso para el tratamiento de los troncos safenos principales (como la vena safena mayor y la vena safena menor).


Si a esto le sumamos que el tratamiento se controla todo el tiempo mediante ecografía, se convierte en un arma confiable, segura y repetible.



Los mejores resultados se obtienen en varices tronculares en las que el tronco de la vena safena mayor no supera los 10 mm, y el tronco de la vena safena menor los 8 mm, como señalan con buen criterio la mayor parte de guías clínicas internacionales.

En algunos de estos casos de venas safenas de grueso calibre o gran dilatación, podría realizarse, e incluso seria beneficioso para el paciente, aunque habitualmente son más eficaces los procedimientos térmicos (Closure o láser endovenoso).


También es muy útil el tratamiento con espuma en varices de miembros inferiores asociadas a la presencia de varices de origen pelviano y en las recidivas varicosas, en zonas donde una cirugía puede ser muy dificultosa de realizar.


Se puede utilizar en pacientes anticoagulados. Las ventajas respecto a otras técnicas son evidentes: es un tratamiento ambulatorio, que se puede realizar en el consultorio o a veces en quirofano como complemento de otro tratamiento.

Existen múltiples publicaciones científicas y guías de consenso nacionales e internacionales que pautan las líneas del tratamiento.


Se realiza en el consultorio, en sesiones que abarcan zonas de la pierna o el muslo, y que pueden realizarse cada 7, 15 días o 3 semanas, dependiendo del caso. Es variable la cantidad de sesiones para cada paciente.


Es muy importante realizar revisiones programadas cada 6 meses o 1 vez al año, ya que como las varices son una enfermedad crónica y evolutiva, es más que probable que a lo largo de la vida del paciente sea necesario realizar nuevas sesiones, ya sea por aparición de nuevas varices o como mantenimiento del resultado del tratamiento inicial.


Un detalle importante es la duración del tratamiento, que puede oscilar entre 3 a 6 meses desde su inicio hasta el «alta» o fecha en la que se aprecia el resultado final.

El tratamiento con espuma es un proceso que requiere este tiempo para que las varices tratadas pasen por el proceso de reabsorción. Durante ese tiempo es necesario llevar una media elástica adaptada al tipo de varices tratadas.


Las complicaciones graves son raras o excepcionales, y si son esperables los hematomas, una leve inflamacion en el sitio tratado y el trayecto venoso indurado luego del tratamiento, que ceden en un tiempo prudencial hasta desaparecer progresivamente.


Es importante que el médico que trata posea una formación intensa en la patología venosa , en ecodoppler vascular y en inyecciones guiadas por ecografía para que el proceso realizado sea seguro y para que en caso de existir alguna complicación, ésta pueda ser tratada y resuelta de forma acertada y precoz.

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